Descubriendo una nueva forma de vacacionar con niños

Debo confesar que tardamos más de seis años en animarnos a pasar unos días de vacaciones en un hotel familiar para niños (Kinderhotel). No un hotel regenteado por una familia, sino un hotel hecho pura y exclusivamente para familias. Donde los huéspedes más importantes son los niños, donde los niños son ¡bienvenidos!

Siempre hay una primera vez

A mediados de marzo nos dimos cuenta que en un mes era Pascua y para colmo, la precedían dos semanas de vacaciones escolares de primavera. Se nos ocurrió que podría ser una buena alternativa pasar los días festivos en familia, los cuatro solos. Pero si simplemente nos quedábamos en casa, significaba, aunque lo negáramos, hacer la famosa limpieza de primavera, pasar varias horas del día arreglando el jardín, que ya se está convirtiendo en una jungla, cocinar para Pascua, etc. Esta vez, simplemente, no teníamos ganas. Queríamos tener calidad de tiempo y tiempo de calidad en familia. Así que, yo, que tengo asignada de manera implícita la tarea de organizar vacaciones, viajes, excursiones, me puse manos a la obra. Sabía que Austria era famosa por contar con muchos hoteles para niños. Y Austria no quedaba lejos. El destino perfecto.

Kinderhotels

Días anteriores a viajar, leímos con mayor detenimiento los servicios que ofrecía el hotel que habíamos reservado (ya que cuando hice la reserva, medio apurada y demasiado cansada, ya que hago estas cosas por la noche, me concentré principalmente en los comentarios de las personas, la distancia, los alrededores y las fotos). Lo cierto es que está todo pensado y arreglado para que las personas puedan disfrutar de una estancia de lo más placentera. Y aunque no suele suceder a menudo, la realidad superó la expectativa.

Por este motivo

y después de haber esperado tanto tiempo, quiero alentar y animar a quienes tienen la posibilidad y no la han aprovechado, de que lo intenten. Les aseguro que no se van a arrepentir.

Hobelbank, junto a toda la información para las diferentes actividades que se pueden realizar.

Los destacados:

  • Apenas uno llega al hotel recibe, junto a una cálida bienvenida (y esto es algo para destacar de los austriacos, son personas amables con una gran trayectoria en el servicio y atención al cliente), la información necesaria para la estadía y un breve recorrido por las instalaciones. En primer lugar, el banco antiguo de herramientas, donde uno puede apuntarse a los diferentes cursos y actividades. Tanto para niños (cabalgatas, yoga, escuela de magia, etc) como para adultos (yoga, gimnasia localizada, excursiones, spa, etc).
  • El hotel también ofrece cochecitos (Kinderwagen) inclusive dobles para mellizos. Los hay allí de todas las marcas y para todos los gustos. Así que un gran plus: se puede viajar llevando menos equipaje.
  • Las habitaciones cuentan con todo lo necesario para que sientas que estás en casa: para los más pequeños, pañalera, cuna; jabones en forma de cocodrilo para los más mayorcitos. Batas y chinelas para todos los huéspedes de la habitación, incluídos los bebés. La sorpresa: una canasta de productos Hipp lista para ser usada con shampoo, jabón líquido y toallitas húmedas.
  • Hay una cocina abierta las 24 horas con potecitos y productos Hipp Bio para los más pequeños, frutas, cereales para las papillas, cafetera, pava eléctrica, microondas, etc.
  • Baberos a disposición en todos las áreas comunes, sanitarios preparados con cambiadores, pañales de todos los tamaños y toallitas húmedas. Es decir, se puede salir de la habitación sin tener que chequear por décima vez que lo llevas todo, para darte cuenta que te olvidas, también por décima vez, el cambiador desechable.
  • Piscina climatizadas, sauna, Bicicletas, Go-Karts, e-bikes a disposición para su uso. Parque con juegos, caballerizas, clases de golf, de magia, teatro y cine.
  • También existe el famoso “Kids Club” del cual algunos padres aprovechan al máximo.
  • Las cenas son buffet para los niños y a la carta para los adultos. Helado, bebidas y frutas a toda hora.

Aclaración: Hice varias averiguaciones al respecto y la mayoría de los “Kinderhotels” de Austria, Alemania e Italia cuentan con estos estándares y ofrecen los mismos servicios o similares. Para información más precisa https://www.kinderhotels.com

En nuestro caso

aprovechamos al máximo las diferente alternativas de recreación. Hicimos cada día una excursión diferente en bicicleta o en carrito a pedal para cuatro. Fue el destacado de nuestra familia y cada uno de nosotros encontró en esta alternativa una manera de divertirse de manera diferente. La piscina climatizada fue otro “destacado”, donde Malena y Matteo disfrutaron con locura…y nosotros también 🙂

Nuestra actividad familiar preferida

En la medida justa

Estuvimos cuatro días y tres noches. Para nosotros, el número exacto. Al menos para nosotros, que somos más de las vacaciones en una casa, sin horarios ni rutinas. Valoramos la flexibilidad de alternar diferentes actividades de acuerdo a nuestras ganas y nuestro estado. Por lo que no estamos muy acostumbrados a pasar grandes periodos de tiempo en hoteles (exceptuando viajes a ciudades grandes, viajes relámpagos, etc). Hago esta aclaración para que entiendan cuándo digo que la cantidad de días fue perfecta para nosotros. Normalmente, la mayoría de los huéspedes se alojan una semana entera y disfrutan así de todas las actividades que se pueden desarrollar durante la semana. En nuestro caso, Matteo no tuvo la oportunidad de hacer el curso de magia ya que era el día miércoles.

Mi falta de conocimiento y experiencia en estos hoteles

fueron el causante de nuestra demora en visitarlos. Mi gran error fue confundir esta clase de hoteles con los típicos all-inclusive de cualquier parte del mundo, donde la cantidad de huéspedes se cuenta en centenas, donde se necesita también una buena dosis de paciencia.

Poder descansar y disfrutar en familia en un lugar donde las familias, en especial, las familias con niños pequeños son bienvenidas, es excepcional. Principalmente en nuestros días y en nuestras latitudes. Comer sin estar sufriendo en caso del que el niño grite, revolee el plato o manche el mantel es maravilloso. Los padres se quitan una gran presión de encima y los niños lo disfrutan. Para mí, la ecuación perfecta que volveremos a tener en cuenta para algún próximo puente o festivo.

¿Han visitado ya un Kinderhotel? ¿Existe esta alternativa en sus países? ¿Cuáles fueron sus experiencias?

Autor: entredinosychupetes

Soy Ana Laura, mamá, Licenciada en Turismo, viajera, conciliadora, apasionada de la lectura y dando mis primeros pasos en la escritura. Se me ocurrió construir este rinconcito para compartir mi aprendizaje a diario cómo (bi)madre lejos de casa, para que hablemos sobre la conciliación, la educación de nuestros peques...pero también sobre nosotras, Mujeres. De como lo intentamos, a diario, desde cualquier lugar del mundo. Te invito a que lo conozcas y formes parte de él.

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