Vacaciones de verano

Durante estos 11 días estuvimos los 4, 24/7. Exceptuando las 4 horas que tuvimos Mitja y yo para salir a cenar solos una noche.

Viajes en familia, Cala Molins

Fueron unas vacaciones soñadas, en el lugar que dio origen a esta familia, donde todo comenzó. No puedo ser muy objetiva respecto a la locación, tiene un aditivo positivo en nosotros. Hacía diez años que no pisábamos la isla y trece sin volver a recorrer muchos de aquellos sitios que están guardados en nuestra memoria con tanto cariño. Hacía bastante tiempo que teníamos ganas de volver. Ya era tiempo de compartir con el resultado de esta unión, con nuestros peques.

Para que este ansiado viaje fuese perfecto era necesario que los niños permanecieran sanos durante la estadía (llevábamos dos años consecutivos de visitas a médicos durante las vacaciones y les puedo asegurar que puede ser bastante tedioso). Exactamente por este motivo, de haber vivenciado diferentes situaciones y haber dado con médicos poco recomendables, optamos por ir a un lugar donde conozcamos el sistema de salud y donde el idioma no sea una traba (lo cual nos llevo a descartar destinos como, por ejemplo, Croacia). Quien se quema una (o dos veces), aprende.

Mis solcitos en Menorca

Una vez al año hacemos vacaciones familiares. Familiares se entiende por nietos, padres y abuelos. Solemos ir con el padre de Mitja y su mujer a la playa. Esta tradición comenzó con una prueba piloto en el año 2008 en Cerdeña, solo tres días. Al año siguiente, Mallorca por otros tres. Después del nacimiento de Matteo prolongamos la estadía a una semana. Llevamos 11 años de tradición (exceptuando el verano de 2012, durante el embarazo de Matteo y un verano que estuvimos en USA).  Fueron varios años de Cerdeña,  Italia, Croacia y España. Es una semana donde nuestros hijos pueden disfrutar de sus abuelos al cien por cien y guardar esos momentos mágicos de recuerdo para toda su vida. Supongo que si no es simple ir de vacaciones con niños para quien está acostumbrado a tenerlos siempre, mucho menos lo será para quien está acostumbrado a viajar solo. Pero la verdad es que con el pasar de los años, nos vamos superando. Ellos están súper cancheros y se adaptan a los horarios o costumbres de los nenes y nosotros intentamos que sea ameno para todos.

Matteo con Grosspapi de bebé en la playa

Durante los siete días en Mallorca, visitamos unas cuantas calas preciosas, comimos rico (como siempre en España), visitamos el acuario de Palma, recorrimos sitios preciosos como Sóller, conocimos un poco más del interior de la isla y nos re-encontramos con amigos que hacía mucho que no veíamos . Fue un viaje innolvidable. En todos los aspectos.

Acuario de Palma https://palmaaquarium.com/es

La segunda parte de las vacaciones la pasamos solos, los cuatro. Adopatamos esta costumbre hace un par de años. Una vez finalizada la semana de a seis, vamos a algún otro destino solos. Está vez alargamos fuimos a otra isla que nos encanta y donde celebré mis treinta, Menorca. La idea detrás es prolongar el modo vacaciones lo más que se pueda y pasarlo entre nosotros. Desconectar totalmente, hacer lo que queramos y generalmente, no hace falta mucho. Simplemente una piscina y mucho tiempo para disfrutar.

Con Matteo en Cerdeña

Estas han sido nuestras vacaciones de verano. Nos quedan aún cinco días más y retomaremos el horario y obligaciones escolares. Muchos cambios se avecinan y los estamos esperando…